El llanto es una parte normal y aceptada del desarrollo del niño en los primeros 3 meses de vida y es el principal medio de comunicación entre bebés y sus padres/cuidadores.1,2
Los bebés recién nacidos lloran y se irritan, en promedio, 2 horas al día, alcanzando generalmente su pico en las semanas 4-6 de vida. Después, el ciclo del llanto suele disminuir, y más o menos a las 12 semanas es aproximadamente una hora al día.3,4 ¡Pero todos los bebés son diferentes!
Existe poco consenso sobre la definición del llanto anormal, al igual que del llanto inconsolable. La definición más utilizada dice que “la irritabilidad o el llanto dura más de tres horas al día, más de tres días, al menos una semana”.5
La incidencia de un llanto inconsolable es alta en los bebés de menos de 3 meses de edad y disminuye considerablemente después de los 6 meses de edad.6 Si un bebé llora por más de tres horas al día, por más de tres días a la semana y más de tres semanas, es posible que padezca cólico.
Conforme los bebés se desarrollan, lloran con menos frecuencia y empiezan a comunicar mejor sus necesidades a través de otros medios, como expresiones faciales, signos/gestos y vocalizaciones.7